EE.UU. Activa la «Operación Lanza del Sur»: Una Ofensiva Militar contra el Narcoterrorismo en el Caribe que Enciende Alarmas en Venezuela

En un movimiento que escalada las tensiones geopolíticas en América Latina, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este jueves el lanzamiento oficial de la Operación Lanza del Sur (Southern Spear, en inglés), una misión militar diseñada para «expulsar a los narcoterroristas del hemisferio occidental» y proteger a la nación norteamericana de la oleada de drogas que, según Washington, está «matando a nuestra gente». La declaración, difundida en la red social X, llega por orden directa del presidente Donald Trump y marca un giro agresivo en la estrategia antinarcóticos de la administración republicana, con el Caribe y el Pacífico oriental como epicentros de acción.
El Anuncio: Una Misión para «Defender el Vecindario»
Hegseth, en su cuenta oficial @SecWar, no escatimó en palabras contundentes: «El presidente Trump nos ordenó actuar, y el Departamento de Guerra está cumpliendo. Hoy anuncio la Operación Lanza del Sur. Liderada por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear y el Comando Sur (@SOUTHCOM), esta misión defiende nuestra patria, expulsa a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y asegura nuestra vecindad de las drogas que nos están matando».
El mensaje, acompañado de imágenes de ejercicios navales, resalta el despliegue de «embarcaciones de superficie, drones y fuerzas aéreas» para interceptar rutas de narcotráfico, con énfasis en el fentanilo y otras sustancias sintéticas que, según datos del Pentágono, proceden mayoritariamente de Latinoamérica.
La operación formaliza acciones que Washington ya venía ejecutando desde enero, cuando se creó la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur. Sin embargo, su activación plena coincide con un pico de confrontaciones: en las últimas semanas, fuerzas estadounidenses han destruido al menos 20 embarcaciones sospechosas en aguas del Caribe y el Pacífico, resultando en más de 75 muertes reportadas. El vigésimo ataque, confirmado este jueves, dejó cuatro fallecidos adicionales en una narcolancha frente a las costas venezolanas.
El buque insignia de esta ofensiva es el USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande y avanzado del mundo, que llegó al sur del Caribe esta semana junto a un grupo de ataque que incluye destructores, submarinos y buques anfibios. Desplegado desde el verano, este arsenal representa un «poder de fuego simbólico y real», según analistas, capaz de proyectar superioridad aérea y naval en la región.
El Contexto: Narcotráfico y Presiones Geopolíticas
La «Lanza del Sur» no surge en el vacío. Bajo la administración Trump, que asumió en enero de 2025, Estados Unidos ha intensificado su retórica contra lo que califica como «narcoterrorismo», vinculando directamente a gobiernos como el de Venezuela con carteles mexicanos y rutas de tráfico. El Pentágono estima que el 90% del fentanilo que ingresa a EE.UU. pasa por el Caribe, con Venezuela como «nodo clave» debido a su «colapso institucional», según un informe desclasificado la semana pasada.
Expertos consultados por medios como EL PAÍS y France 24 coinciden en que, aunque el objetivo declarado es el narcotráfico, la operación podría servir de pretexto para presionar un «cambio de gobierno» en Caracas. El presidente Nicolás Maduro, tachado de «ilegítimo» por la Casa Blanca, ha sido blanco de sanciones renovadas y acusaciones de colaboración con el crimen organizado.
En respuesta, Venezuela ha ordenado una «movilización masiva» de tropas y civiles, con ejercicios que involucran misiles antiaéreos y formaciones en regiones fronterizas. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, declaró por televisión estatal: «Estamos preparados para enfrentar amenazas imperialistas, con el apoyo del pueblo».
Maduro, en una intervención ante la CNN, apeló a la «unidad por la paz continental» y advirtió que cualquier escalada tendría «consecuencias incalculables» para la región. «Nos persiguen, golpean y torturan a nuestros jóvenes en EE.UU., pero Venezuela es un país de paz», enfatizó.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro –recién sancionado por Washington– suspendió temporalmente el intercambio de inteligencia, aunque luego lo condicionó a «garantías en derechos humanos». Rusia, aliada de Maduro, ha criticado los ataques como «provocaciones» que violan la soberanía regional.
¿Qué Sigue? Una Lanza que Podría Perforar la Estabilidad Regional
Analistas advierten que una «guerra híbrida» podría desestabilizar no solo Venezuela, sino todo el arco caribeño, con riesgos de migración masiva y respuestas de aliados que apoyan a Venezuela. Por ahora, el hemisferio contiene el aliento: ¿será la Lanza del Sur solo una medida de presión, o el preludio de un conflicto mayor?



