En medio de tensiones con Venezuela: Evan L. Pettus asume la dirección del Comando Sur de EE. UU (+Detalles)

El teniente general de la Fuerza Aérea, Evan L. Pettus, asumió el viernes la dirección del Comando Sur de EE. UU., reemplazando así al almirante Alvin Holsey, quien cedió sus funciones el mismo día y en medio de las tensiones con Venezuela.
Pettus, que anteriormente fue subcomandante militar del Comando Sur, es piloto de mando con más de 2.700 horas en los F-15E y A-10. Esto incluye múltiples misiones de combate durante Northern Watch, Southern Watch, Allied Force, Enduring Freedom, Iraqi Freedom e Inherent Resolve.
Además, ha desempeñado múltiples cargos de liderazgo, incluyendo el de Comandante del Colegio de Mando y Estado Mayor Aéreo, el Comandante del 378º Ala Expedicionaria Aérea y el Comandante de las Fuerzas Aéreas del Sur.
Holsey, por su parte, asumió el mando del Comando Sur de EE. UU. el 7 de noviembre de 2024. Su mandato como comandante se caracterizó por un aumento de la actividad y un incremento significativo de la presencia militar estadounidense en América Latina y el Caribe, reconoció ese brazo militar estadounidense en un comunicado.

«Hemos trabajado duro e incansablemente para construir relaciones y comprender los requisitos en toda la región. Para ser un socio de confianza, debemos ser creíbles, presentes y comprometidos», expresó Holsey.
La carrera de Holsey incluye numerosos despliegues a bordo de fragatas y cruceros de la Marina de EE. UU., así como misiones pilotando los helicópteros SH-2F Seasprite y SH-60B Seahawk.
Por su parte, Pettus, nacido en Fayetteville, Arkansas, se graduó en 1994 en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Sus condecoraciones militares incluyen la Medalla al Servicio Superior en Defensa, la Legión al Mérito (tres condecoraciones), la Medalla al Servicio Meritorio (cinco galardones), la Medalla Aérea (cuatro galardones), la Medalla al Logro Aéreo (dos condecoraciones) y varios premios de unidad, campaña y servicio.
En contexto
Desde septiembre, Estados Unidos mantiene una operación naval y aérea en el mar Caribe, en zonas próximas a Venezuela, bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Caracas ha calificado esta presencia como un movimiento hostil que podría anticipar una acción militar.Washington también ha vinculado al presidente Nicolás Maduro con el llamado Cartel de los Soles —un grupo presuntamente asociado al tráfico de drogas— al que designó como organización terrorista extranjera el pasado 24 de noviembre.
En medio de estas tensiones, las autoridades estadounidenses han reportado ataques contra una veintena de embarcaciones que aseguran estar relacionadas con actividades ilícitas, así como la muerte de más de 80 tripulantes.La situación escaló aún más después de que la FAA emitiera una alerta instando a “extremar precauciones” al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe.

En respuesta, el Ejecutivo venezolano revocó permisos de vuelo a varias aerolíneas, entre ellas Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, acusándolas de “sumarse a acciones de terrorismo de Estado” promovidas por EE. UU. y cancelar rutas de manera “unilateral”, según comunicaron el Ministerio de Transporte y el INAC.
El INAC había dado un plazo de 48 horas para que las compañías reanudaran sus operaciones, advirtiendo que de no hacerlo se cancelarían definitivamente sus concesiones.
Organismos internacionales y gobiernos extranjeros, como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Alemania, Francia, Corea del Sur y Suiza, han recomendado reconsiderar la revocación de permisos y evitar viajes a Venezuela mientras persistan las tensiones.
En noviembre, Trump instó a considerar el espacio aéreo venezolano como “completamente cerrado” para aeronaves y personas vinculadas a actividades ilícitas. La respuesta del gobierno de Nicolás Maduro fue inmediata, rechazando las declaraciones de EE. UU. y acusando a Trump de intentar imponer “extraterritorialmente la ilegítima jurisdicción” estadounidense sobre el espacio aéreo venezolano, y aseguró que Washington suspendió “de manera unilateral” los vuelos de repatriación de migrantes que se «realizaban de forma regular y semanal».
El Cooperante



