Petro califica a Maduro de «dictador», pero rechaza acusaciones de narcotráfico

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó en un mensaje publicado en la red social X que Nicolás Maduro ejerce un gobierno dictatorial debido a la concentración de poderes, aunque al mismo tiempo aseguró que en Colombia no existen pruebas que lo vinculen con el narcotráfico, en contraste con las acusaciones formuladas por Estados Unidos.
El pronunciamiento se produjo en medio del aumento de las tensiones entre Washington y Caracas por el control del tráfico de drogas en el Caribe y Sudamérica.
Petro sostuvo que los señalamientos sobre supuestos vínculos de Maduro con redes criminales responden a una narrativa impulsada desde Estados Unidos.
En el mismo mensaje, el mandatario colombiano volvió a cargar contra el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a quien vinculó nuevamente con el legado del nazismo.
Según Petro, Kast formaría parte de una corriente ideológica heredera de sectores alemanes que abandonaron su país tras la derrota del régimen de Adolf Hitler.
Petro subrayó que, a su juicio, la figura de Kast representa algo “radicalmente distinto” a la de Maduro, pese a que también calificó al líder venezolano como dictador.
No obstante, insistió en rechazar las acusaciones del Gobierno estadounidense, que durante la administración de Donald Trump señaló a Maduro como presunto jefe del llamado Cartel de los Soles, catalogado por Washington como una organización terrorista.
El intercambio surgió como respuesta a una nueva interpelación pública de la periodista Patricia Janiot, quien cuestionó a Petro sobre cómo debería denominarse a alguien que presuntamente se apropia de una elección.
El mandatario respondió que ese comportamiento define a un dictador, aunque aprovechó para lanzar una crítica histórica al sistema político colombiano.
En ese contexto, Petro afirmó que gran parte de los gobiernos de Colombia han surgido de procesos electorales fraudulentos, lo que, según dijo, explicaría décadas de estados de excepción, violencia política y una prolongada influencia del paramilitarismo en la vida institucional del país.
Como ha sido habitual en sus reflexiones, el presidente colombiano volvió a mencionar a Hitler, señalando que llegó al poder mediante un proceso electoral marcado por la fragmentación de la izquierda y el respaldo de sectores económicos temerosos de reformas sociales. Concluyó señalando que el nazismo no solo fue una dictadura, sino un régimen genocida.
Las declaraciones se producen en un escenario de tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos, agravado por las diferencias entre Petro y Trump en torno a la estrategia antidrogas, así como por el aumento de la presión militar y política estadounidense sobre el gobierno venezolano.
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