Fiscalía de EE. UU acusará a Maduro en su próximo juicio de la venta de pasaportes a cárteles de Sinaloa y Los Zetas (+Video)

La justicia estadounidense postergó del 17 al 26 de marzo la próxima audiencia del derrocado dictador venezolano, Nicolás Maduro, en una corte federal de Nueva York.
Allí enfrentará cargos por narcotráfico, terrorismo y, según revela el diario mexicano Reforma, los fiscales también buscarán demostrar que Maduro habría vendido pasaportes venezolanos a narcos de los cárteles mexicanos como el de Sinaloa y el de Los Zetas cuando fue ministro de Exteriores entre 2006 y 2008.
Según el escrito de imputación de 25 páginas de la Fiscalía estadounidense al que tuvo acceso Reforma, «Maduro y sus cómplices se aliaron con narcoterroristas del cártel de Sinaloa y los Zetas para distribuir toneladas de cocaína en EE. UU.
«.Esta «alianza» no solo involucraba el transporte de cocaína de Venezuela hasta México, sino que también se basaba en una «cultura de corrupción».
«La cocaína procesada (se) enviaba desde Venezuela a Estados Unidos a través de puntos de transbordo en el Caribe y América Central, como Honduras, Guatemala y México», describe la acusación, según recoge Reforma
La Fiscalía detalla que «los puntos de transbordo en Honduras, Guatemala y México también se basaban en una cultura de corrupción, en la que los traficantes de cocaína que operaban en esos países pagaban una parte de sus ganancias a los políticos que los protegían y ayudaban».
Con los pasaportes que habría gestionado Maduro, los narcos mexicanos «habrían usado vuelos oficiales desde territorio mexicano para trasladar a su país los ingresos por venta de drogas».
Todos ellos trabajaban con el cártel de los Soles, que, según la acusación, opera desde el aparato del Estado venezolano, utilizando estructuras diplomáticas, empresas fachada y protección institucional para mover droga y dinero.
Maduro enfrentará una segunda comparecencia ante la justicia estadounidense el 26 de marzo.
En la primera, el 5 de enero, dos días después de su captura en una operación militar estadounidense en Caracas, el dictador, de 63 años, se declaró inocente de los cargos de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer estas armas.
Su esposa, Cilia Flores, de 69 años, también se declaró inocente y comparecerá ante el tribunal el 26 de marzo.
El Tiempo



