Israel y EE.UU atacan el mayor yacimiento de gas del mundo en Irán

Instalaciones del campo de gas South Pars, en el sur de Irán, fueron impactadas este miércoles por ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos, provocando un incendio en la Zona Económica Especial de Energía de Asaluyeh, según reportó la televisión estatal iraní.
El subgobernador de la provincia de Bushehr, Ehsan Jahanian, confirmó que proyectiles alcanzaron las instalaciones y que los equipos de bomberos acudieron al lugar para contener las llamas.
Hasta el momento no se ha reportado información precisa sobre víctimas ni daños materiales.
South Pars es la mayor reserva de gas del mundo y abastece cerca del 70 % del gas doméstico iraní, un recurso esencial tanto para consumo interno como para generación eléctrica.
Por ello, un ataque sostenido sobre este complejo podría paralizar sectores industriales, afectar a millones de hogares y reducir la capacidad de producción eléctrica, en un momento de tensión económica derivada del conflicto regional.
El mando operativo Khatam Al Anbiya advirtió que golpeará la infraestructura energética de los países desde donde se lanzaron los ataques, incluyendo Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, acusándolos de permitir que fuerzas estadounidenses utilicen su territorio y espacio aéreo.
El yacimiento, compartido con Catar, ha sido desarrollado por Irán desde finales de la década de 1990 con multimillonarias inversiones en plataformas, refinerías y gasoductos que abastecen tanto al mercado interno como a las exportaciones regionales.
No es la primera vez que South Pars es atacado. Durante la guerra de 12 días de junio del año pasado, Israel ya había golpeado instalaciones iraníes en el campo, lo que marcó un precedente en la estrategia de apuntar no solo a objetivos militares y políticos, sino también a pilares económicos que sostienen la capacidad de guerra de Teherán.
El nuevo ataque subraya la escalada en el Golfo Pérsico y podría generar repercusiones en los mercados energéticos globales, especialmente ante la reciente restricción parcial del tránsito por el Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo y gas.
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