«Testimonio de Estado: Marco Rubio declara contra David Rivera por el esquema de lobby de $50 millones con PDVSA»

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, subió al estrado este martes como testigo en el juicio federal contra el excongresista estatal David Rivera, acusado de actuar como agente extranjero no registrado al supuestamente intentar influir en la política norteamericana hacia Venezuela durante la primera administración de Donald Trump.
Rivera y su colaboradora, la asesora política Esther Nuhfer, enfrentan múltiples cargos en un tribunal de Miami por presunta conspiración para delinquir contra EE. UU., incumplimiento de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Fara) y lavado de dinero, entre otros delitos vinculados a sus supuestas actividades de consultoría.
En una comparecencia inusual, Rubio, quien también ejerce como asesor de seguridad nacional, relató ante el jurado encuentros que tuvo con Rivera cuando este último, según la acusación, buscaba promover ante altos funcionarios un enfoque más conciliador hacia el gobierno venezolano. Los fiscales sostienen que Rivera nunca reveló sus vínculos financieros ni se inscribió como representante de intereses extranjeros, como exige la ley.
Rivera, de 60 años, ha negado los cargos y argumenta que su trabajo consistió en actividades comerciales legítimas y no requiere registro como agente extranjero. Su defensa sostiene que los encuentros con autoridades, incluyendo reuniones en 2017 con Rubio cuando este era senador, estaban centrados en apoyar a la oposición venezolana, no en favorecer al gobierno de Maduro.
El juicio atrae atención tanto por los cargos penales en sí, como por la inusual participación de un miembro del gabinete en calidad de testigo en un caso criminal, algo que no se veía desde principios de la década de 1980. Rubio, quien ha sido un crítico firme del gobierno chavista y defensor de posturas contundentes contra Maduro, no enfrenta cargos.
Versión Final



