El abogado de Maduro cobra hasta 1 millón de dólares de honorarios

El abogado penalista estadounidense Barry J. Pollack, representante legal de Nicolás Maduro, no es un abogado más dentro del sistema judicial norteamericano, según un reportaje difundido por CanalTV.
Con más de 30 años de trayectoria en causas federales complejas y de alto impacto mediático, es socio del prestigioso estudio Harris, St. Laurent & Wechsler LLP, con oficinas en Washington D.C. y Nueva York, dos de los epicentros del poder político y judicial estadounidense. Su currículum lo posiciona como uno de los penalistas más experimentados en temas sensibles para el gobierno de Estados Unidos.
Pollak se graduó con honores en la Universidad de Indiana y en el Georgetown University Law Center. Integró además la Order of the Coif, una distinción reservada a la élite académica del derecho. Antes de asumir la defensa de Maduro, había consolidado su reputación en casos vinculados a seguridad nacional, espionaje, delitos financieros, crimen organizado y litigios de alto perfil, muchos de ellos con implicancias geopolíticas.

¿Cómo financiar la defensa?
Uno de los puntos que generó mayor interrogante tras conocerse su designación guardaba relación con el financiamiento de la defensa. No obstante, resalta un dato clave para dimensionar la magnitud del movimiento: los honorarios de Barry J. Pollack y su equipo oscilarían entre los 500 mil y el millón de dólares.
Se trata de cifras acordes al perfil del abogado y a la complejidad del caso, pero que también reflejan el esfuerzo del entorno de Maduro por dotar su defensa de un peso específico difícil de ignorar.
En términos políticos, la designación de Pollack pudo leerse como un intento del líder socialista de ganar tiempo, legitimidad procesal y margen de maniobra frente a las acusaciones que pesan en su contra.
Apostar por un abogado de renombre en Washington no solo fortalece la estrategia jurídica, sino que también busca enviar una señal hacia la comunidad internacional: Maduro está dispuesto a litigar dentro del sistema estadounidense y a hacerlo con las reglas del juego más exigentes.
Las sanciones torpedean el pago
Sin embargo, no la tendrá fácil. Pollak solicitó hace 10 días la desestimación de la acusación contra su cliente, argumentando que Estados Unidos ha violado inconstitucionalmente su derecho a defenderse al bloquear fondos venezolanos para cubrir sus costas legales.
El jurista presentó documentos ante un tribunal federal de Manhattan, argumentando que el gobierno estadounidense ha violado el derecho al debido proceso de su cliente al bloquear fondos para su defensa que deberían provenir del gobierno venezolano.
El Sr. Maduro, como jefe de Estado de Venezuela, tiene el derecho y la expectativa de que los honorarios legales asociados con estos cargos sean financiados por el gobierno de Venezuela”, escribió Pollack.
El escrito judicial incluyó una declaración de Maduro en la que afirmaba comprender que, según las leyes y prácticas de Venezuela, “tengo derecho a que el gobierno de Venezuela pague mi defensa legal”.
Maduro agregó que ha estado trabajando con Pollack en su defensa legal y que él es su abogado de confianza.
Una acusación formal de 25 páginas contra Maduro lo acusa a él y a otros de colaborar con cárteles de la droga y miembros del ejército para facilitar el envío de miles de toneladas de cocaína a Estados Unidos. De ser declarados culpables, tanto él como su esposa enfrentan la posibilidad de recibir cadena perpetua.
Pollack declaró a un juez de Manhattan en un correo electrónico la semana pasada que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había bloqueado la autorización de los honorarios legales que el gobierno de Venezuela debe pagar por Maduro, aunque sí había permitido el pago de los honorarios por la defensa de la primera dama, Cilia Flores.

El abogado afirmó que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, encargada de administrar las sanciones contra Venezuela, autorizó el 9 de enero el pago de honorarios legales por parte del gobierno venezolano. Añadió que el departamento revocó la autorización «sin explicación» menos de tres horas después.
del gobierno venezolano, a pesar de la obligación de Venezuela de financiar la defensa del Sr. Maduro. Cualquier juicio que proceda en estas circunstancias incurrirá en vicios constitucionales y no podrá resultar en un veredicto que resista una impugnación posterior”, añadió.
Si el juez mantiene los cargos contra Maduro, Pollack afirmó que desea renunciar para que el tribunal pueda designar a otro abogado para representarlo.
La disputa sobre los honorarios legales de Maduro está íntimamente ligada a la política exterior estadounidense. El primer gobierno de Trump rompió relaciones con Maduro en 2019, reconociendo al entonces jefe de la Asamblea Nacional, de la oposición, como el líder legítimo de Venezuela. El gobierno de Biden se mantuvo fiel a la misma política.
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