China y Rusia vetaron resolución en la ONU para desbloqueo del estrecho de Ormuz

Durante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, celebrado este martes, China y Rusia vetaron una resolución que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y que exigía a Irán el cese inmediato de los ataques contra buques comerciales, en medio de la creciente tensión regional y la preocupación por el suministro energético mundial.
El texto, presentado por Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, alentaba a “coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias”, incluidas escoltas a embarcaciones mercantes y comerciales, y pedía a Irán que cesara los ataques contra buques mercantes.
Sin embargo, China y Rusia, miembros permanentes del Consejo con derecho a veto, votaron en contra de la resolución, que tuvo once votos a favor y dos abstenciones, Pakistán y Colombia.
La propuesta inicial de Bahréin habría autorizado a los países a utilizar “todos los medios necesarios” —una formulación de la ONU que incluiría acción militar— para garantizar el tránsito por el estrecho de Ormuz y disuadir intentos de cerrarlo.
Después de que Rusia, China y Francia, todos países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de 15 miembros, manifestaran su oposición a aprobar el uso de la fuerza, la resolución se revisó para eliminar toda referencia a acciones ofensivas.
Solo habría autorizado “todos los medios defensivos necesarios”. Se esperaba una votación desde el sábado.Pero, en cambio, la resolución se suavizó aún más para eliminar cualquier referencia a la autorización del Consejo de Seguridad —que es una orden de actuación— y limitar sus disposiciones al estrecho de Ormuz. Borradores anteriores incluían aguas adyacentes.
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que convierte a esta ruta marítima en una arteria clave para el comercio energético global y explica la creciente preocupación internacional ante cualquier amenaza a la libertad de navegación.
En respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel que comenzaron el 28 de febrero, Irán ha atacado hoteles, aeropuertos, edificios residenciales y otra infraestructura civil en más de 10 países, incluidos los vecinos del Golfo Pérsico, algunos de los principales exportadores mundiales de petróleo y gas natural.
Las naciones del Golfo Pérsico consideran el bloqueo de Irán en el estrecho como una amenaza existencial. Bahréin, donde se encuentra la 5ta Flota de Estados Unidos y es el representante árabe en el Consejo de Seguridad y su presidente este mes, ha estado presionando para que la ONU actúe.
Este martes termina el ultimátum que el presidente estadounidense, Donald Trump, dio a Irán para abrir el estrecho de Ormuz y aseguró que de lo contrario esta noche podría “morir toda una civilización, para no volver jamás”.
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