Alerta de seguridad: Cicpc advierte sobre nueva modalidad de extorsión con citaciones falsas

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Venezuela ha encendido las alarmas ante una sofisticada y peligrosa modalidad de estafa y extorsión.
El director general de la institución, comisario Douglas Rico, advirtió públicamente sobre la circulación de boletas de citación y órdenes de aprehensión falsificadas, las cuales son utilizadas por bandas delictivas y ciberdelincuentes para amedrentar a los ciudadanos y exigirles importantes sumas de dinero bajo amenazas de privación de libertad.
El modus operandi: Usurpación de identidad y firmas oficiales
De acuerdo con las investigaciones preliminares y las labores de patrullaje digital efectuadas por la policía científica, los delincuentes han diseñado formatos fraudulentos que imitan a la perfección la papelería, los sellos y la identidad gráfica del Cicpc. El nivel de audacia de estas organizaciones delictivas ha llegado al punto de usurpar el nombre y la firma del propio director general, Douglas Rico, para dar validez legal a los documentos falsos que envían a las víctimas.
El proceso delictivo comienza cuando la víctima recibe la supuesta boleta de citación a través de plataformas digitales o redes sociales. Posteriormente, los extorsionadores se ponen en contacto con la persona afectada para exigirle transferencias de dinero o pagos en divisas a cambio de «archivar» el expediente ficticio o evitar una supuesta orden de captura. Este mecanismo de presión psicológica busca que el ciudadano actúe con rapidez y desesperación, cediendo al chantaje financiero antes de verificar la autenticidad del requerimiento.
Perfilamiento de víctimas y el auge de la ciberdelincuencia
Las autoridades policiales han señalado que este modus operandi no se ejecuta al azar. Las redes de ciberdelincuencia realizan un estudio detallado y un perfilamiento previo de sus víctimas a través de la información que estas comparten de manera pública en sus redes sociales. Al conocer su estatus socioeconómico, relaciones familiares y actividades comerciales, los delincuentes logran estructurar un discurso de manipulación psicológica altamente efectivo que anula el juicio crítico de los afectados.
Este fenómeno coincide con el incremento de otras tácticas de ingeniería social en el país, como el vishing o estafa por llamadas telefónicas, donde los delincuentes emplean tecnología de suplantación de identidad para simular llamadas provenientes de entes oficiales o instituciones bancarias. La combinación de estas técnicas digitales con la falsificación de documentos físicos o digitales representa un desafío creciente para la seguridad ciudadana y la ciberseguridad corporativa.
Protocolos de verificación y canales de denuncia
Ante la gravedad de la situación, el comisario Douglas Rico enfatizó que el Cicpc cuenta con protocolos institucionales estrictos y transparentes para la emisión y entrega de citaciones. El cuerpo policial aclaró que las planillas de citación oficiales nunca se notifican de manera informal a través de redes sociales o mensajería instantánea sin un proceso previo, sino que son entregadas de forma física y personal por funcionarios debidamente uniformados, identificados y autorizados para tal fin.
La directiva de la policía científica exhortó a toda la población a no ceder ante las presiones financieras de estos grupos delictivos y a mantener la calma. Asimismo, instó a los ciudadanos que reciban este tipo de documentos sospechosos a acudir de inmediato a cualquiera de las oficinas de atención al ciudadano o a las divisiones contra la extorsión del Cicpc distribuidas en todo el territorio nacional para formalizar la denuncia y permitir el rastreo tecnológico de los responsables.



