Violencia en la frontera: asesinan a balazos a mototaxista venezolano cerca del puente internacional Simón Bolívar

Un nuevo hecho de sangre ha encendido las alarmas de seguridad en el eje fronterizo colombo-venezolano. Giovanni Navas, un mototaxista de nacionalidad venezolana de 48 años, fue asesinado a balazos en pleno casco central de la localidad de La Parada, perteneciente al municipio de Villa del Rosario en el departamento de Norte de Santander. El suceso, registrado a escasos metros del puente internacional Simón Bolívar, ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los trabajadores informales y la compleja situación de orden público que se vive en los límites territoriales entre ambos países.
Detalles del ataque en La Parada
El violento incidente ocurrió alrededor de las 6:00 de la tarde, cuando Navas se encontraba en el paradero de la asociación de transportadores Motos Unidas Entrega. Según relataron testigos presenciales bajo estricto anonimato por temor a represalias, la víctima estaba uniformada y con el casco puesto a la espera de pasajeros. En ese momento, un sujeto desconocido se aproximó a pie y, sin mediar palabra, desenfundó un arma de fuego para disparar repetidamente contra el trabajador antes de emprender la huida de inmediato.
A pesar de que el personal de los servicios de emergencia acudió rápidamente al lugar para prestarle los primeros auxilios y coordinar su traslado de urgencia a un centro asistencial cercano, los médicos de turno confirmaron que Navas ingresó sin signos vitales debido a la gravedad de los impactos de bala recibidos en zonas críticas de su cuerpo.
Perfil de la víctima y el contexto fronterizo
Giovanni Navas era oriundo de la región central de Venezuela, pero residía actualmente en el barrio Llano de Jorge, ubicado en San Antonio del Táchira. Desde hacía aproximadamente un año, cruzaba diariamente la frontera para ejercer el mototaxismo en el lado colombiano con el fin de sustentar a su familia. Su trágica muerte ha conmocionado al gremio de transportistas y a los comerciantes de La Parada, quienes denuncian un incremento en las hostilidades y presiones por parte de bandas delincuenciales.
La zona donde ocurrió el homicidio es conocida por ser un punto neurálgico de alta actividad comercial y tránsito peatonal, pero también un territorio disputado por diversas organizaciones criminales transnacionales que buscan el control de las economías ilícitas, el cobro de extorsiones o «vacunas» a los transportistas y el manejo de los pasos informales o trochas.
Repercusiones y temor a una escalada de violencia
Hasta el momento, las autoridades policiales y judiciales de Norte de Santander no han emitido una hipótesis oficial sobre el móvil del crimen ni han reportado capturas vinculadas al caso. No obstante, en el sector impera una tensa «ley del silencio» debido al temor generalizado de nuevas represalias. Los compañeros de la asociación de mototaxistas exigen mayores garantías de seguridad y patrullaje constante para poder ejercer sus labores diarias sin poner en riesgo sus vidas.



