Líder de una red en EE. UU cobraba hasta 40.000 dólares por traficar migrantes cubanos

Un jurado federal en Tampa, Florida, declaró culpable a Lázaro Alain Cabrera-Rodríguez, un ciudadano cubano de 28 años residente en Hialeah, por liderar una sofisticada red internacional de tráfico de personas y lavado de dinero.
La organización delictiva, que operaba bajo la fachada de una agencia de viajes legítima, cobraba tarifas exorbitantes de entre 1.500 y 40.000 dólares a ciudadanos cubanos con el fin de introducirlos ilegalmente en territorio estadounidense, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
El ‘modus operandi’: falsificación del sistema ESTA y vuelos privados
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el juicio, Cabrera-Rodríguez utilizaba su negocio de servicios de viaje como una tapadera legal para evadir los controles migratorios. La red criminal llegó a presentar al menos 600 solicitudes fraudulentas para el Sistema Electrónico para Autorización de Viaje (ESTA), el mecanismo que permite a ciudadanos de países exentos de visado, como España, ingresar a Estados Unidos. Dado que los ciudadanos cubanos no son elegibles para este programa, la organización falsificaba sus datos haciéndolos pasar por ciudadanos europeos y declarando falsamente que no habían pisado la isla caribeña desde el año 2011.
Para captar a sus clientes, la red utilizaba de manera activa las redes sociales y grupos de mensajería instantánea. Uno de sus principales canales de comunicación en WhatsApp llevaba por nombre ‘Trámite de ESTA y visa de turismo a USA para ciudadanos españoles’. Una vez que los migrantes pagaban las elevadas sumas exigidas, la organización coordinaba complejas rutas aéreas desde Cuba hacia terceros países de la región y, en ocasiones, fletaba aviones privados para trasladar de forma directa a grupos selectos de personas hacia la frontera sur de Estados Unidos.
Lavado de más de 20 millones de dólares
La magnitud financiera de la operación quedó al descubierto tras las investigaciones de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Tampa. Las autoridades federales comprobaron que la red criminal controlaba un entramado de 57 cuentas bancarias a través de las cuales se movilizaron más de 20 millones de dólares entre los años 2021 y 2024. De esta cantidad, al menos 600.000 dólares fueron transferidos directamente al extranjero para financiar la logística de los vuelos y la compra de pasajes para los migrantes.
Nicholas Ingegno, director interino de la oficina del HSI en Tampa, criticó con dureza las acciones de la organización, señalando que el esquema no respondía a ninguna labor humanitaria, sino a una empresa delictiva estructurada para tratar a seres humanos como simple mercancía y lucrarse a expensas de su desesperación por salir de Cuba.
Próximos pasos judiciales y condenas previas
Cabrera-Rodríguez fue hallado culpable de conspiración para el tráfico de migrantes con fines de lucro, conspiración para cometer lavado de dinero internacional y conspiración para la ocultación de lavado de dinero. El procesado se enfrenta ahora a una pena máxima de hasta 20 años de prisión federal, y la lectura oficial de su sentencia ha quedado fijada para el próximo 17 de diciembre.
Este caso forma parte de una acusación formal presentada en septiembre de 2025 que involucra a otras 11 personas vinculadas a la misma red de tráfico ilícito. Hasta la fecha, siete de los coacusados ya se han declarado culpables y se encuentran a la espera de su sentencia definitiva, mientras que un octavo implicado fue condenado el pasado mes de julio a cumplir una pena de dos años y medio de cárcel por su participación activa en el esquema financiero y logístico de la organización.



