Cuba en la mira de EE. UU tras captura de Maduro

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió durante una rueda de prensa que Cuba podría enfrentar posibles presiones diplomáticas y militares tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de fuerzas estadounidenses.
Trump catalogó a Cuba como un «Estado fallido», afirmando que «su pueblo ha sufrido durante muchos años» y prometió que el país será un tema relevante en el futuro.
El secretario de Estado, Marco Rubio, expresó que si estuviera en el gobierno cubano, tendría motivos para preocuparse. Añadió que muchos de los guardias de Maduro eran cubanos, sugiriendo que la cercanía de la isla con el régimen venezolano podría ser un pretexto para una posible operación de cambio de régimen.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó de manera rotunda la intervención militar estadounidense en Venezuela, tildándola de «criminal» y de «terrorismo de Estado contra el feroz pueblo venezolano».
La respuesta internacional también ha sido contundente, con países como Francia, Rusia, China y la Unión Europea denunciando que la operación infringe el derecho internacional.
Desde la victoria de Hugo Chávez en 1998, Venezuela se ha consolidado como el aliado más cercano de Cuba, apoyando una economía cubana debilitada. En lo que va de 2025, aproximadamente el 60% de las importaciones de petróleo de Cuba han provenido de este país.
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han deteriorado desde la reelección de Trump en noviembre de 2024. Su administración ha intensificado las sanciones, incluyendo la reincorporación de Cuba en la lista de países que respaldan el terrorismo, restricciones a los viajes y presiones a aliados para apoyar el embargo económico en la ONU.
Rubio, originario de Cuba, ha criticado fuertemente al gobierno de Díaz-Canel, acusándolo de ser un «títere de la China comunista, Irán y Rusia». Su postura a favor de un cambio de régimen en Venezuela busca debilitar el control cubano sobre ambos países.
Alian Collazo, ex candidato republicano y director ejecutivo de Cuban Freedom March, opinó que la captura de Maduro es un indicio de la «illegitimidad» del régimen y considera que su destitución representa un avance hacia la libertad en las Américas y una esperanza para una Cuba democrática.
Collazo destacó la cooperación del «sistema de inteligencia cubano» con las autoridades venezolanas como esencial para el mantenimiento del régimen de Maduro.
Según New York Times, Maduro había confiado en oficiales de contrainteligencia y guardaespaldas cubanos para su protección previa a su captura.
El escenario actual sugiere que Cuba podría ser el próximo objetivo de futuras operaciones estadounidenses en la región, impulsadas por la caída de Maduro y la revitalizada política exterior de dominación hemisférica del gobierno de Trump.
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