
El Ejército de Estados Unidos comenzó este lunes 13 de abril el bloqueo de todos los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, tras el fracaso de las conversaciones de paz celebradas en Pakistán sobre el programa nuclear del país persa.
La medida, anunciada previamente por el presidente Donald Trump, entró en vigor a las 10:00 hora del Este de EE. UU. (14:00 GMT / 17:30 hora local en Irán).
El jefe de Estado norteamericano lo comunicó a través de su plataforma Truth Social. Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) para Oriente Medio, solo podrán circular buques que no tengan como destino ni origen Irán.
Refiere Infobae que el bloqueo busca asfixiar la economía iraní al cortar sus exportaciones de petróleo y complicar las importaciones de crudo de países como China.
Trump indicó en una entrevista en Fox News que el Reino Unido y “algunos otros países” enviarían dragaminas a la zona para apoyar la operación.
Sin embargo, el primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó este lunes que el Reino Unido no se unirá al bloqueo naval y que todos los esfuerzos de Londres se centran en lograr la reapertura total y segura de la vía estratégica.
El ejército iraní calificó el bloqueo como “ilegal” y un acto de “piratería”, y advirtió que, si se lleva a cabo, “ningún puerto del Golfo estará a salvo” de represalias.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, consideró la medida “sin sentido y sin razón”. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, pidió restablecer la navegación “sin obstáculos” en el estrecho de Ormuz y resolver las disputas por vías políticas y diplomáticas.
Francia anunció que organizará una conferencia junto al Reino Unido para reunir a países dispuestos a contribuir a una misión “pacífica” destinada a restaurar la libertad de navegación.
Ante la escalada, el precio del barril de petróleo superó los 100 dólares al inicio de la semana, con alzas superiores al 7% para el Brent del Mar del Norte y del 8% para el West Texas Intermediate (WTI).
Según el Soufan Center, el objetivo de Trump es privar a Irán de sus ingresos por exportaciones de petróleo y presionar a sus principales compradores, especialmente China, para que se levante el bloqueo del estrecho.
Desde el comienzo de la guerra, Irán ha mantenido restricciones en la zona y ha impuesto derechos de paso.El ejército iraní advirtió de posibles represalias regionales y reiteró que considera el bloqueo un acto ilegal y de piratería.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán estalló el 28 de febrero con una ofensiva conjunta estadounidense-israelí. Se ha extendido por la región con represalias iraníes y ha causado más de 6.000 muertes, principalmente en Irán y Líbano.
El alto el fuego de dos semanas, que expira el 22 de abril, permanece incierto. Pakistán, que actuó como mediador, ha pedido su respeto, aunque ni Estados Unidos ni Irán se han pronunciado al respecto.
Estados Unidos e Irán se culpan mutuamente del fracaso de las negociaciones en Pakistán, aunque ninguno las da por rotas definitivamente. Trump afirmó que el diálogo se frustró porque Irán se niega a renunciar a desarrollar armas nucleares, acusación que Teherán desmiente.
Rusia se ofreció a acoger en su territorio el uranio altamente enriquecido (al 60%) que posee Irán —más de 400 kg— en el marco de un posible acuerdo de paz.
Trump declaró que “le da igual” si Irán regresa o no a la mesa de negociaciones. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, aseguró que se estuvo “muy cerca” de un acuerdo y culpó del fracaso al “maximalismo estadounidense”.
El portavoz iraní, Esmaeil Baqaei, habló de un “ambiente de sospecha y desconfianza” y consideró “evidente” que no se pudiera alcanzar un pacto en una sola ronda de conversaciones.
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