«La Corona en el banquillo: Marius Borg Høiby se declara inocente en el juicio que pone a prueba a la monarquía noruega»

Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, se declaró este martes inocente de los cargos más graves en su contra, entre ellos violación y violencia doméstica, durante la primera jornada de un juicio que vuelve a sacudir a la familia real noruega, ya golpeada por escándalos recientes.
Borg Høiby, de 29 años, enfrenta un total de 38 cargos, incluidos cuatro por violación, uno con acceso carnal y tres sin acceso carnal, violencia física y psicológica, y delitos vinculados a la legislación sobre estupefacientes. Según la fiscalía, algunos de los abusos habrían sido grabados por el propio acusado con su teléfono móvil. De ser hallado culpable de los cargos más graves, podría recibir una pena de hasta 16 años de prisión.
Durante la audiencia inicial en el tribunal de Oslo, el acusado se sentó junto a sus abogados defensores, Ellen Holager Andenæs y Petar Sekulic, y luego se trasladó a una mesa detrás de ellos. Vestido con anteojos, remera blanca y pantalón beige, habló en voz baja, manipuló una cadena con las manos y consultó con frecuencia a su defensa mientras el fiscal exponía las acusaciones.
Borg Høiby se declaró inocente de cuatro cargos de violación y de uno por violencia doméstica, pero admitió total o parcialmente algunos cargos menores. Entre ellos, se declaró culpable de conducta sexual ofensiva, exceso de velocidad y conducir sin licencia válida. Además, reconoció de forma parcial, una figura contemplada por la legislación noruega, los cargos de agresión agravada y conducta temeraria.
La primera jornada del juicio, que se extenderá durante siete semanas y concluirá el 19 de marzo, estuvo dedicada por la mañana a la lectura de la acusación y por la tarde al testimonio de una primera presunta víctima de violación. El acusado dará su versión de los hechos el miércoles. El veredicto se espera varias semanas después de finalizado el proceso.
Antes del inicio del juicio, el fiscal principal, Sturla Henriksboe, aseguró que Borg Høiby no recibiría “ni un trato más indulgente ni más severo” por sus vínculos con la familia real. El juez Jon Sverdrup Efjestad advirtió al comienzo de la audiencia que estaba prohibido grabar o tomar fotografías en la sala y que parte de los testimonios se realizarían a puertas cerradas.
El caso se da en un contexto especialmente sensible para la monarquía noruega. La princesa heredera Mette-Marit, de 52 años, quedó recientemente envuelta en un fuerte escándalo tras revelarse sus contactos pasados con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein. En un comunicado enviado a la AFP por el Palacio Real, la princesa lamentó profundamente esos vínculos y los calificó de “vergonzosos”.
Los mensajes entre Mette-Marit y Epstein datan de entre 2011 y 2014, cuando ella ya estaba casada con el entonces príncipe heredero Haakon, hoy futuro rey de Noruega. Epstein había sido condenado en 2008 a más de un año de prisión por prostitución de menores.
Marius Borg Høiby no posee título real y se encuentra fuera de la línea de sucesión al trono noruego.
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