Los astronautas de Artemis II se encaminan hacia la Luna tras abandonar la órbita terrestre

Los cuatro astronautas del programa Artemis II realizaron con éxito la maniobra que permitió a la nave Orion abandonar la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna, un hito que la NASA no alcanzaba desde hace más de 50 años.
La operación se llevó a cabo el jueves alrededor de las 23H49 GMT y duró casi seis minutos, generando el empuje necesario para iniciar el viaje lunar.
La tripulación, formada por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, pasará varios días orbitando la Luna sin descender a su superficie, incluyendo un paso por detrás de su cara oculta. Se espera que regresen a la Tierra el 10 de abril, siguiendo una trayectoria calculada para que la gravedad lunar los atraiga de vuelta sin necesidad de propulsión adicional.
Los astronautas llevan trajes que funcionan como sistemas de supervivencia, capaces de mantener oxígeno, temperatura y presión durante hasta seis días en caso de emergencia.
En las primeras 24 horas posteriores al lanzamiento, realizaron diversas pruebas para garantizar la fiabilidad de la nave, resolviendo incluso problemas técnicos menores, como un fallo en el inodoro.
La misión forma parte de los preparativos de la NASA para regresar a la Luna en 2028, con planes de construir una base cerca del polo sur lunar y, eventualmente, preparar futuras expediciones a Marte.
La operación se realiza bajo la presión de competidores internacionales, como China, que también planea enviar humanos al satélite para 2030.
Según los propios astronautas, la misión representa un avance histórico y de gran complejidad: “Enviar a cuatro personas a 400,000 kilómetros de distancia es una hazaña hercúlea”, afirmó el comandante Wiseman desde el espacio.
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