Maduro y Cilia Flores habrían ingresado de manera clandestina al tribunal

Crece la incertidumbre sobre la participación de Nicolás Maduro este jueves en la segunda audiencia ante un tribunal de Nueva York desde su captura el 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas.
Se especula que el expresidente venezolano se encontraría en un estado físico deplorable y a lo mejor, pese a su gusto por las cámaras y flashes, apostó porque no lo vieran en ese estado.
En relación con esta tesis, resalta que un importante convoy policial dejó el centro penitenciario a las 04H00 de la madrugada (08H00 GMT) rumbo al tribunal de Manhattan, comprobaron periodistas de la AFP.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, están detenidos en una cárcel de Brooklyn desde hace casi tres meses.
Sólo habían salido el 5 de enero para su primera audiencia, en la que Maduro se declaró “prisionero de guerra” y “no culpable” de los cargos de narcotráfico que pesan en su contra, difundió Swissinfo.
Tanto seguidores como opositores de Maduro se concentraron desde temprano afuera de la sede judicial, donde la seguridad fue reforzada.
“Estamos desesperados por cualquier forma de justicia, por todo lo que hemos pasado”, asegura el educador venezolano Carlos Egana, de 30 años, sosteniendo un muñeco que representa al líder chavista con traje de presidiario y esposas.
Maduro gobernó Venezuela desde marzo de 2013. Tras su caída, asumió la presidencia interina Delcy Rodríguez, quien era su vicepresidenta y ha dado un vuelco en la relación con Estados Unidos bajo presión de Donald Trump.
Contra Maduro pesan cargos de conspiración por «narcoterrorismo», conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de esas armas.
En la audiencia del jueves, prevista a las 11H00 locales (15H00 GMT), Maduro posiblemente presione para que se desestime su caso, mientras los abogados se disputan sobre quién pagará sus honorarios.
El gobierno de Venezuela intenta cubrir los gastos, pero debido a las sanciones estadounidenses, el abogado de Maduro, Barry Pollack, debe obtener antes una licencia de la administración que permita realizar la transacción.
En una presentación ante el tribunal, Pollack argumentó que el requisito de esa autorización viola el derecho constitucional de Maduro a tener la representación legal de su escogencia, y exigió que el caso sea desestimado por razones procesales.
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