«Terror en Puerto Príncipe: Pandillas masacran a 20 civiles y queman barrios enteros en una nueva noche de furia»

Un ataque armado perpetrado durante la madrugada de este domingo dejó al menos 20 personas muertas y un número indeterminado de heridos y desaparecidos en la localidad de Jean-Denis, en el departamento de Artibonite, Haití.
El asalto, atribuido a integrantes del grupo criminal de Savien, ocurrió mientras la comunidad participaba en la tradicional festividad de La Ra-Ra, una de las celebraciones más representativas de la Semana Santa en la región, recogió Infobae.
De acuerdo con reportes del medio local Vant Bèf Info, los atacantes no solo abrieron fuego de forma indiscriminada, sino que también incendiaron decenas de viviendas, provocando el desplazamiento forzado de numerosas familias.
Testimonios recogidos en la zona indican que hombres fuertemente armados irrumpieron en el poblado cerca del amanecer, desatando escenas de pánico entre los habitantes, quienes huyeron a pie hacia comunidades cercanas para resguardarse, dejando atrás sus pertenencias y hogares en llamas.
Hasta el momento, las autoridades haitianas no han ofrecido un balance oficial definitivo sobre el número de heridos, desaparecidos ni la magnitud total de los daños materiales.
La masacre se produce en medio de una escalada de violencia en el departamento de Artibonite, donde grupos armados han consolidado control territorial y operan con amplia impunidad. El grupo de Savien ha sido señalado en reiteradas ocasiones por su participación en asesinatos, extorsiones y destrucción de propiedades, lo que ha agravado la crisis de seguridad en la zona.
La situación ha derivado en una emergencia humanitaria, con miles de personas desplazadas cada año debido a ataques, secuestros y enfrentamientos. Comunidades rurales como Jean-Denis enfrentan condiciones de extrema vulnerabilidad, con acceso limitado a servicios básicos, atención médica y educación.
Según el más reciente informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, entre marzo de 2025 y mediados de enero de 2026 se registraron más de 5.500 muertes y 2.600 heridos por hechos de violencia armada en Haití.
Haití sigue enfrentando niveles alarmantes de violencia pandillera, que afectan el ejercicio de los derechos humanos”, advierte el documento.
El informe también alerta sobre ejecuciones sumarias, uso excesivo de la fuerza y el incremento de actos de “justicia popular” ante la ausencia de una respuesta efectiva del Estado.
En ese contexto, el alto comisionado Volker Türk instó a las autoridades a garantizar la seguridad de la población “respetando plenamente los derechos humanos”.
La comunidad internacional ha reiterado sus llamados a fortalecer las instituciones haitianas y mejorar la protección de los ciudadanos. Sin embargo, las medidas implementadas hasta ahora no han logrado frenar la expansión de los grupos armados ni evitar nuevas tragedias como la ocurrida en Jean-Denis.
Este nuevo ataque se suma a una serie de episodios violentos recientes que evidencian la gravedad de la crisis de seguridad en Haití y la urgencia de una respuesta coordinada para proteger a la población civil.
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