Alemania llama al diálogo y a buscar una solución diplomática entre EE. UU. y Venezuela

En la nación germana, el llamado es inequívoco: diálogo y distensión. El portavoz del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, Josef Hinterseher, ha reiterado en las últimas semanas que Berlín no cuenta con información suficiente para evaluar las acciones estadounidenses y subraya que cualquier operación debe ajustarse al derecho internacional. “Corresponde a Estados Unidos explicar cómo interpreta este marco jurídico y cuál es la base de su actuación”, señaló
La Unión Europea mantiene una línea de prudencia frente al incremento de la tensión en el mar Caribe, donde la presencia de buques, portaaviones y aeronaves de Estados Unidos ha generado preocupación por un posible escalamiento con Venezuela. Aunque algunos gobiernos europeos han fijado posición, el bloque en general opta por la cautela y un discurso orientado a la diplomacia.
Francia y España han expresado su rechazo a las acciones de la administración Trump en la región, especialmente tras operaciones contra embarcaciones acusadas de narcotráfico. Reino Unido, por su parte, habría reducido el intercambio de información de inteligencia con Washington para evitar quedar vinculado a maniobras que podrían contravenir el derecho internacional. El resto de los miembros de la UE ha medido cuidadosamente sus declaraciones.
En Alemania, el llamado es inequívoco: diálogo y distensión. El portavoz del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, Josef Hinterseher, ha reiterado en las últimas semanas que Berlín no cuenta con información suficiente para evaluar las acciones estadounidenses y subraya que cualquier operación debe ajustarse al derecho internacional. “Corresponde a Estados Unidos explicar cómo interpreta este marco jurídico y cuál es la base de su actuación”, señaló.
Hinterseher insistió en que los ataques contra lanchas vinculadas al narcotráfico en aguas internacionales deben ser examinados bajo ese mismo marco. Añadió que las partes involucradas deben demostrar que sus acciones se ajustan a la legalidad internacional y que, para Alemania, la prioridad es que estas diferencias se resuelvan mediante el diálogo entre Caracas y Washington.
El debate jurídico también ha despertado inquietud en instituciones europeas. Expertos consultados por DW advierten que los argumentos de Washington para justificar sus operaciones en el Caribe generan dudas sobre el respeto a principios fundamentales del derecho internacional. Florian Huber, responsable de la oficina para México y el Caribe de la fundación Heinrich Böll, señala que estas acciones alimentan la desconfianza en países golpeados por el narcotráfico, como México y Colombia. Sostiene que catalogar a los cárteles como grupos terroristas para habilitar operaciones bajo la lógica de un conflicto armado “pone en duda la soberanía nacional e integridad territorial” y difumina los límites entre estrategias antidrogas, combate al terrorismo e intervenciones con fines políticos.
Para las fundaciones alemanas con presencia en América Latina, la crisis entre Estados Unidos y Venezuela añade un nuevo elemento de incertidumbre, aunque no altera de manera significativa el trabajo cotidiano en la región. La directora de la Fundación Konrad Adenauer en Colombia, Kristin Wesemann, explica que los desafíos principales siguen vinculados a la fragilidad institucional venezolana. “Sin instituciones democráticamente legitimadas, cualquier forma de cooperación internacional se vuelve extremadamente difícil”, afirma.
Wesemann añade que la falta de previsibilidad en Venezuela complica la coordinación de temas clave como seguridad, migración y economía. Según la especialista, los expertos consultados en la reciente cumbre Celac-UE coincidieron en que la región necesita socios democráticos y con capacidad de actuar dentro del Estado de derecho, condiciones que —asegura— no se encuentran actualmente en el país caribeño.
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