Deportes

El Real Madrid golea al Rayo Vallecano en el Bernabéu pero no despeja las dudas sobre su consistencia

El Real Madrid de José Mourinho logró una victoria balsámica pero incompleta en el Santiago Bernabéu al imponerse por 4-1 al Rayo Vallecano. Tras una semana marcada por la tensión, los pitos de la afición y el ajustado triunfo europeo ante el Inter de Milán, el conjunto blanco necesitaba un partido plácido para reconciliarse con su público. Aunque la primera mitad ofreció un festival ofensivo de apenas media hora que pareció sentenciar el encuentro, la segunda parte volvió a destapar las carencias defensivas, la desidia colectiva y las dudas tácticas que siguen sobrevolando el proyecto madridista esta temporada.

Un inicio arrollador impulsado por los errores del Rayo

El planteamiento inicial de Beñat, técnico del Rayo Vallecano, pecó de temerario al adelantar las líneas de presión en el feudo blanco. Esta propuesta facilitó el juego de transición rápida del Real Madrid, que aprovechó los espacios a la espalda de la defensa vallecana. El punto de inflexión llegó de la mano del central visitante Lejeune, cuya desafortunada actuación facilitó el despegue local. En el minuto 15, el defensor derribó a Carreras dentro del área tras una internada ofensiva; Kylian Mbappé no perdonó desde los once metros, resarciendo su reciente fallo de penalti ante el Betis.

Apenas dos minutos después, un nuevo error de entrega de Lejeune hacia su guardameta fue interceptado por Vinícius Júnior. El extremo brasileño, muy activo en la presión defensiva, asistió a Carreras, quien tras una rápida pared con Mbappé definió con solvencia para colocar el 2-0. La efectividad blanca no se detuvo ahí: una gran jugada individual de Vinícius por la banda izquierda culminó en un centro preciso al corazón del área que Jude Bellingham remató para firmar el tercero, desatando la euforia en las gradas al ritmo del clásico cántico dedicado al centrocampista inglés.

La irrupción de Diomande y el regreso de la apatía

El encuentro también sirvió como escenario para el debut como titular de Ousmane Diomande, el multimillonario fichaje de 125 millones de euros que se estrenaba en el once inicial de Mourinho tras cinco partidos oficiales en el banquillo. Ubicado en la banda derecha junto a Dumfries, el joven extremo mostró destellos de su calidad técnica, aunque el juego ofensivo del equipo se volcó prioritariamente por el sector izquierdo para buscar la redención de un Vinícius que logró transformar los silbidos iniciales de la grada en aplausos de reconocimiento.

Desconexión y silbidos en la segunda mitad

Sin embargo, el paso por los vestuarios transformó radicalmente el panorama. El Real Madrid regresó al terreno de juego con una alarmante falta de intensidad, permitiendo que el Rayo Vallecano se adueñara del balón y generara peligro constante sobre la portería de Thibaut Courtois. Un grave desajuste defensivo entre Eduardo Camavinga y Vinícius propició el gol de Sergio Camello para recortar distancias. Los fantasmas del pasado reciente regresaron al Bernabéu, obligando a Courtois a realizar intervenciones de mérito ante los disparos de Tsitaishvili para evitar que la ventaja se redujera aún más, lo que provocó que volvieran a escucharse silbidos de impaciencia en las tribunas.

Un cierre con calma y la mirada puesta en la regularidad

La entrada de Arda Güler en los minutos finales reactivó la parcela ofensiva del Real Madrid, aportando la frescura necesaria para contener el empuje visitante. Ya en el tramo final, una nueva combinación ofensiva permitió a Mbappé sellar su doblete particular y establecer el definitivo 4-1, devolviendo la tranquilidad al marcador. A pesar de la goleada, el cuerpo técnico de Mourinho afronta una semana de análisis riguroso, conscientes de que la irregularidad mostrada y la desconexión en las segundas partes son asignaturas pendientes si aspiran a competir por todos los títulos en juego.

Mira nuestras noticias en Instagram.
SIGUENOS EN INSTAGRAM


Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba