Cuba busca en la cumbre de los BRICS una vía de escape a su asfixia económica y crisis energética

En el marco de la cumbre de los BRICS celebrada en Nueva Delhi, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, reafirmó la firme voluntad de la isla de consolidar y expandir sus vínculos estratégicos con potencias emergentes como Vietnam, Brasil e India. El jefe de la diplomacia cubana encabeza la delegación de la nación caribeña, que asiste por segundo año consecutivo en calidad de país socio. Este despliegue diplomático responde a una necesidad urgente del gobierno de La Habana por encontrar aliados económicos y comerciales capaces de mitigar el severo impacto de las sanciones internacionales y la crisis interna que asola al país.
Encuentros bilaterales de alto nivel en Nueva Delhi
Durante el desarrollo del foro multilateral, Rodríguez sostuvo reuniones clave con sus homólogos de Brasil, Mauro Vieira, y de la India, Subrahmanyam Jaishankar, así como con el primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung. En estos encuentros, el representante cubano expuso la compleja situación que atraviesa la isla y exploró nuevas vías de cooperación en áreas de interés común. La cancillería cubana enfatizó que los diálogos abordaron no solo los desafíos compartidos por las naciones del Sur Global, sino también las amplias potencialidades políticas y económicas que el bloque de los BRICS ofrece para sus miembros y socios estratégicos.
Reformas internas y la búsqueda de oxígeno financiero
En su conversación con el primer ministro vietnamita, Rodríguez destacó las 176 reformas económicas implementadas por el gobierno cubano el pasado mes de junio. Estas medidas, orientadas a liberalizar y descentralizar la economía, buscan dinamizar el aparato productivo interno, aliviar las crecientes privaciones de la población y contrarrestar los efectos de la política de asfixia económica ejercida por Estados Unidos. El diplomático insistió en que estas reformas son pasos indispensables para retomar la senda del crecimiento y la estabilidad social en un entorno global sumamente hostil.
El cerco energético y el desafío de la infraestructura
Uno de los puntos más críticos abordados durante las sesiones de trabajo fue la severa crisis energética que padece Cuba desde mediados de 2024. Esta problemática está determinada por factores internos, como la obsolescencia y baja capacidad de generación de sus plantas eléctricas, y externos, intensificados por las presiones de Washington que obstaculizan la importación de crudo y combustibles refinados. Para hacer frente a este escenario, Cuba ha apostado fuertemente por la transición hacia la energía solar con el respaldo financiero y tecnológico de China, proyectando la construcción de 92 parques solares con una potencia de 2.000 megavatios, aunque la fragilidad estructural de la red de distribución nacional sigue representando un obstáculo mayúsculo para su pleno aprovechamiento.
Perspectivas de Cuba ante el bloque de los BRICS
La participación activa de Cuba en la cumbre de los BRICS subraya la importancia de la diplomacia multilateral como escudo frente al aislamiento financiero. Al alinearse con economías de gran peso global, La Habana aspira a diversificar sus fuentes de financiamiento, asegurar suministros energéticos estables y consolidar alianzas políticas que equilibren la balanza geopolítica en la región. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad del gobierno cubano para materializar los acuerdos bilaterales en inversiones concretas que alivien la crítica situación de su población a corto plazo.



