Cortes eléctricos en Valencia se prolongan hasta cuatro días y asfixian a comercios y familias de Carabobo

La crisis del sistema eléctrico en el estado Carabobo ha alcanzado un punto crítico que trasciende los ya habituales planes de administración de carga.
En la ciudad de Valencia, fallas estructurales localizadas, explosiones de tanquillas y el deterioro de la red de distribución subterránea mantienen a comunidades enteras y sectores comerciales sin suministro eléctrico por lapsos que superan las 96 horas continuas.
Esta situación obliga a los afectados a asumir costos operativos extraordinarios y pone en riesgo la subsistencia de los negocios locales, así como la calidad de vida de los ciudadanos.
El caso del Mediterranean Plaza: Operar a fuerza de gasoil
Un reflejo dramático de esta problemática ocurrió recientemente en el Centro Comercial Mediterranean Plaza, ubicado en el norte de Valencia. Una fuerte explosión en una tanquilla eléctrica dejó al complejo con graves fallas de fase durante cuatro días continuos. Natalie Rodríguez, representante de la administración del centro comercial, explicó que el incidente inhabilitó los equipos trifásicos indispensables para el funcionamiento de la mayoría de los locales. Para evitar el cierre total y mitigar las pérdidas de los inquilinos, la administración se vio obligada a mantener encendidas sus plantas eléctricas de emergencia de manera ininterrumpida.
Esta contingencia demandó el consumo de aproximadamente 28.000 litros de gasoil en tan solo cuatro días, una cifra que duplica el consumo promedio de un mes habitual, tasado en 14.000 litros. Con un costo de un dólar por litro de combustible, el gasto extraordinario tuvo que ser financiado de emergencia de forma conjunta entre propietarios y comerciantes. Además del desembolso económico, el uso intensivo aceleró el desgaste de los generadores, obligando a reducir los ciclos de mantenimiento preventivo de cuatro a dos meses, sumado a daños colaterales registrados en los sistemas de ascensores y el sistema hidroneumático de bombeo de agua.
Deterioro de la red local y limitaciones técnicas
Fallas en el cableado subterráneo
La problemática no se limita a grandes centros de consumo. En zonas residenciales como San José, Prebo y Los Mangos, los vecinos reportan que los apagones prolongados son consecuencia directa de la falta de mantenimiento en la infraestructura local. Alicia Parra León, habitante de San José, denunció que las tanquillas subterráneas presentan cables con aislamiento vencido, conexiones deficientes y transformadores obsoletos que generan cortocircuitos constantes ante cualquier fluctuación de voltaje. A pesar del esfuerzo de las cuadrillas de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), los residentes señalan que la falta de herramientas, repuestos y vehículos adecuados demora la resolución de averías simples por más de 24 o 48 horas.
Impacto social y vulnerabilidad familiar
En la urbanización Los Mangos, los cortes de luz han llegado a superar las 18 horas continuas, con breves restablecimientos del servicio que duran apenas minutos antes de una nueva caída. Faira Eulazo, vecina de la zona, alertó sobre el grave impacto que esta inestabilidad tiene sobre la población de la tercera edad y personas con condiciones médicas crónicas, quienes predominan en estos sectores residenciales de Valencia. La imposibilidad de mantener refrigerados los alimentos y medicamentos, sumada a la falta de agua por la inoperatividad de las bombas en los edificios, configura un escenario de alta vulnerabilidad humanitaria que exige atención urgente por parte de las autoridades competentes.



