El ‘Súper El Niño’ amenaza con causar 451.000 muertes por calor extremo en el mundo y 2.300 en Venezuela

Un devastador informe publicado por el Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago advierte que el actual fenómeno de «Súper El Niño» podría provocar unas 451.000 muertes adicionales a nivel global debido al calor extremo entre junio de 2026 y febrero de 2027.
Un salto térmico de dos décadas al futuro
Los científicos proyectan que las temperaturas terrestres mundiales se situarán 1,2 °C por encima de lo normal en los próximos meses. Este incremento anómalo generará un 44% más de días de calor extremo de lo que cabría esperar en un año promedio. Según los investigadores, estas condiciones climáticas extremas equivalen a las temperaturas proyectadas por el cambio climático para dentro de 20 años, lo que significa que El Niño está exponiendo a la humanidad a un escenario futuro sin el tiempo necesario para la adaptación y la protección de las infraestructuras de salud pública.
Impacto desigual: El Sur Global en la línea de fuego
El estudio revela que las consecuencias letales de este fenómeno meteorológico se concentrarán de manera desproporcionada en los países en desarrollo. Las naciones africanas de la región del Sahel, como Nigeria, Sudán, Níger y Chad, se perfilan como las más vulnerables, pudiendo registrar en conjunto más de 65.000 decesos relacionados con el calor. Por su parte, el sudeste asiático —incluyendo a Filipinas, Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia— sumaría cerca de 40.000 fallecimientos adicionales, mientras que Brasil lideraría las estadísticas en Sudamérica con una proyección de hasta 13.300 muertes.
La situación crítica en Venezuela y la región andina
América Latina enfrenta un panorama sumamente complejo bajo la influencia de este evento climático. El informe estima que Venezuela y Colombia registrarán 2.300 y 2.200 decesos adicionales, respectivamente, debido a las olas de calor extremo. Estas cifras subrayan la urgencia de implementar planes de contingencia locales, optimizar los sistemas de alerta temprana y habilitar refugios climáticos o centros de enfriamiento para proteger a las poblaciones más vulnerables, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas y con acceso limitado a servicios básicos de refrigeración.
Llamado urgente a la acción global
Los expertos del Climate Impact Lab enfatizan que estas proyecciones no deben tomarse como una fatalidad inevitable, sino como un llamado urgente a la acción para los tomadores de decisiones a nivel global. Con pronósticos que sugieren que los efectos de El Niño podrían prolongarse hasta mediados de 2027, la adopción de medidas preventivas inmediatas —como la protección de los trabajadores al aire libre y el fortalecimiento de los servicios de salud de emergencia— resulta crucial para mitigar una de las mayores crisis sanitarias y climáticas de la década.



