Fiscalía de EE. UU. rechaza liberar bajo fianza a Cilia Flores por «extremo riesgo de fuga»

El Gobierno de Estados Unidos se ha opuesto formalmente a la solicitud de libertad bajo fianza presentada por la defensa de Cilia Flores, esposa del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro. En un memorando presentado ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, los fiscales federales solicitaron al juez Alvin K. Hellerstein que desestime la moción de la defensa para conceder a Flores la libertad previa al inicio del proceso judicial, al considerar que existe un riesgo de fuga «extremo» y que representa un «peligro para el público».
Los argumentos de la Fiscalía: recursos ilimitados y peligro de obstrucción
La Fiscalía argumentó con firmeza que ningún tipo de fianza o medida de aseguramiento garantizaría adecuadamente la comparecencia de Flores ante los tribunales estadounidenses. Los fiscales destacaron que la acusada cuenta con recursos económicos sustanciales, conexiones internacionales de alto nivel y acceso a redes capaces de facilitar su salida clandestina de Estados Unidos. Según el documento judicial, Flores es ciudadana de un país que no extradita a sus nacionales y carece de estatus legal o vínculos comunitarios en territorio norteamericano.
Asimismo, el memorando fiscal advierte sobre la capacidad que conserva el entorno de la ex primera dama para ejercer violencia, intimidar o influir sobre potenciales testigos, tanto dentro como fuera de Venezuela, mediante redes estatales y grupos irregulares organizados. La acusación subraya que Flores ha participado presuntamente durante décadas en actividades de narcotráfico donde se empleaba la coerción como medio de protección, lo que eleva drásticamente las alarmas de seguridad nacional.
La propuesta de la defensa y los alegatos de salud
La defensa de Flores, de 69 años, había solicitado formalmente que su representada fuera trasladada a una residencia privada en el área metropolitana de Nueva York bajo un estricto régimen de arresto domiciliario. La propuesta de los abogados defensores contemplaba la contratación de guardias armados privados las 24 horas del día, el uso de una pulsera electrónica de localización por GPS, la restricción absoluta de visitas y la intervención de sus comunicaciones telefónicas, asumiendo la propia acusada todos los costos operativos de dicha logística.
Adicionalmente, los abogados alegaron razones humanitarias, señalando que Flores sufre de afecciones cardíacas complejas y un severo deterioro físico que incluye la pérdida de más de 11 kilos desde su detención el pasado 3 de enero. No obstante, la Fiscalía desestimó estos argumentos médicos asegurando que el sistema penitenciario federal cuenta con la infraestructura médica necesaria para atender cualquier emergencia clínica sin necesidad de alterar la detención preventiva en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Próximos pasos en el proceso judicial
El juez federal Alvin K. Hellerstein ha fijado para el próximo 8 de octubre de 2026 la audiencia formal en la que se evaluará la solicitud de fianza y se escucharán los argumentos de ambas partes. Flores y Nicolás Maduro enfrentan graves cargos federales de narcoterrorismo, conspiración para la importación masiva de cocaína y posesión de armas de fuego y artefactos destructivos. De ser declarada culpable en el juicio conjunto programado para iniciar el 1 de junio de 2027, Flores podría enfrentarse a una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y a un máximo de cadena perpetua.



