Brasil resucita y elimina a Japón 2-1

Japón ha saboreado una hazaña para la historia cuando se ha adelantado de la mano de Kaishu Sano a la media hora, pero Brasil, con un enorme sufrimiento, ha conseguido dar la vuelta al marcador en la segunda mitad.
La selección de Brasil ha estado contra las cuerdas este lunes en Houston contra Japón, pero un gol de cabeza de Casemiro y uno de Gabriel Martinelli en el minuto 96 le han dado un vital triunfo por 2-1 que ha enviado al equipo de Carlo Ancelotti a los octavos de final el Mundial en un final de infarto.
Japón ha saboreado una hazaña para la historia cuando se ha adelantado de la mano de Kaishu Sano a la media hora, pero Brasil, con un enorme sufrimiento, ha conseguido dar la vuelta al marcador en la segunda mitad para prolongar su camino en el Mundial.
La Canarinha, en la que Neymar Junior ha estado en el banquillo los noventa minutos, será rival del ganador del choque entre Noruega y Costa de Marfil, en los octavos de final. Llegará a esa ronda con enorme alivio, pero también con deberes por hacer, tras una actuación globalmente gris y rescatada con más orgullo que técnica.
Brasil ha controlado el balón, pero lo ha hecho con poco ritmo, sin tomar riesgos, y Japón ha podido asentarse y lucir su organización y preparación táctica.
Ha sido un fallo en salida de balón de Danilo en ofrecer a Japón la mejor oportunidad. Sano ha interceptado el pase en el centro del campo, ha avanzado hasta la frontal del área y ha fulminado a Alisson con un perfecto disparo raso de pierna derecha. Era el minuto 29 y Brasil se encontraba contra la pared.
Hacía falta una reacción y, en el descanso, Ancelotti decidió dar paso a Endrick por Paquetá. Brasil saltó al campo con la agresividad que le faltó en la primera mitad, encerró a Japón en su mitad de campo y puso en juego el físico, con una serie de centros que le faltaron en la primera mitad.
Tuvo premio. Porque tras una gran parada de Suzuki a Bruno Guimaraes y un despeje bajo palos de Tomiyasu, Casemiro recibió en el segundo poste un centro de Gabriel y lo envió de cabeza al fondo de las mallas para sacudir a Brasil con el 1-1. Era el minuto 55 y la Canarinha se desquitó.
Vinicius firmó su primera gran jugada cuatro minutos después, un eslalon estratosférico que terminó con un remate con el exterior de la derecha que acabó en el poste tras una intervención salvadora de Suzuki.
Tras la pausa de hidratación, Ancelotti ha dado paso a Martinelli y su equipo ha seguido empujando. El NRG Stadium se preparaba para la prórroga, pero en el sexto minuto de tiempo añadido, Bruno Guimaraes ha encontrado luz para entregar a Martinelli la asistencia del triunfo. El disparo del extremo, tocado por Suzuki, ha acabado al fondo de las mallas tras dar en el poste.
Agencia



