
En un giro clave para la política monetaria del país, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este jueves la renuncia de Laura Guerra a la presidencia del Banco Central de Venezuela (BCV), según difundió el medio Finanzas Digital.
He recibido una comunicación de la licenciada, la doctora Laura Guerra, que ha presentado su renuncia al Banco Central de Venezuela», dijo la líder chavista en una reunión con autoridades económicas transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

Guerra, quien ocupó el puesto desde abril del año pasado, ahora «seguirá con otras actividades en el ámbito de Gobierno», señaló Rodríguez, quien el miércoles cumplió cien días como presidenta encargada, cargo que asumió tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas por parte de fuerzas estadounidenses.
En su lugar, ha sido designado Luis Alberto Pérez González, quien se desempeñaba hasta ahora como vicepresidente de la institución y miembro de su cuerpo de directores desde abril de 2025.Antes de formar parte de la directiva del BCV, Pérez González, zuliano de nacimiento, ejerció como viceministro de Seguimiento y Control del Desarrollo Ecominero, del Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico designado como encargado en el año 2024.
Tambien encabezó como interino la directiva de Carbones del Zulia (CarboZulia). Su desempeño en la estructura del Estado ha estado vinculado a la minería, aunque también ejerció la vicepresidencia ejecutiva del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes).
Escenario complejo, pero positivo
Su gestión inicia bajo un escenario radicalmente distinto al de su predecesora. El levantamiento de las restricciones por parte de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) pone fin a años de aislamiento que, desde 2017 y 2019, limitaron severamente la capacidad del BCV para gestionar divisas, procesar pagos internacionales y operar en el sistema Swift.
Con esta flexibilización, el ente emisor recupera la facultad de actuar como corresponsal financiero global, facilitando el flujo de recursos hacia la economía local y permitiendo una operatividad más fluida con el dólar estadounidense
El relevo en el ente emisor ocurre en un momento de alta sensibilidad financiera, apenas 48 horas después de que Estados Unidos aliviara las sanciones sobre el sistema de banca pública nacional, incluyendo al propio BCV.
Este cambio de mando sugiere una reestructuración orientada a gestionar la nueva etapa de operaciones internacionales que se abre para la entidad.
De forma paralela al cambio en el BCV, el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este jueves, la reanudación formal de sus relaciones con Venezuela, suspendidas desde marzo de 2019.
El organismo multilateral reconoció la membresía histórica del país (vigente desde 1946) tras superar las trabas diplomáticas que impedían la interlocución técnica.

Rodríguez vinculó este avance a las gestiones diplomáticas recientes, extendiendo un reconocimiento a las administraciones de diversos países y a la gestión de funcionarios estadounidenses como el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de los acuerdos alcanzados con el organismo.
Con la llegada de Pérez al frente del BCV, el Gobierno busca consolidar el acceso al sistema bancario global y fortalecer la estabilidad institucional ante el nuevo escenario de flexibilización económica.
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