Enrique Márquez exige un plan de emergencia nacional y transparencia ante la crisis del sistema eléctrico

El dirigente político y excandidato presidencial Enrique Márquez ha exigido formalmente a la administración de Delcy Rodríguez la presentación urgente de un plan de emergencia con metas y fechas verificables para abordar la severa crisis que atraviesa el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
A través de una declaración pública, Márquez instó al Ejecutivo a abandonar las promesas a largo plazo y a ofrecer respuestas inmediatas ante el impacto económico y social que sufren los sectores productivos y la población, especialmente en las regiones del interior del país.
Un diagnóstico crítico de la infraestructura eléctrica
Márquez calificó la situación actual del suministro eléctrico como desesperante, señalando que la regularidad del servicio se ha convertido en una excepción y no en la norma para la mayoría de los venezolanos. Basándose en estudios recientes del sector, el dirigente expuso que apenas uno de cada diez hogares en el país reporta un suministro eléctrico continuo, mientras que seis de cada diez sufren interrupciones diarias. Esta disparidad se hace más evidente al contrastar la situación de la capital, Caracas, con la de los estados periféricos, donde las comunidades enfrentan racionamientos prolongados de horas o incluso días.
El impacto socioeconómico de los apagones
El dirigente opositor enfatizó que las fallas eléctricas trascienden la simple falta de iluminación, traduciéndose en una paralización casi total de la vida cotidiana y productiva. La pérdida de energía detiene la actividad comercial, interrumpe los procesos industriales, afecta el funcionamiento de los centros de salud y suspende las actividades educativas de miles de niños. Asimismo, la falta de electricidad compromete directamente el acceso al agua potable, las telecomunicaciones y la estabilidad emocional de las familias, dejando la vida de los ciudadanos en un estado de constante suspensión.
Propuestas para la reestructuración del sector energético
Frente a este escenario, Márquez presentó una serie de propuestas técnicas y regulatorias orientadas a superar el modelo de gestión centralizado que, a su juicio, ha fracasado. Entre las medidas planteadas destaca la descentralización del servicio mediante la recuperación de empresas eléctricas regionales capaces de responder directamente a las necesidades de sus comunidades. Asimismo, abogó por la reincorporación de profesionales calificados en la conducción técnica del sistema, la apertura regulada a la inversión privada nacional e internacional bajo estrictos criterios de transparencia, y la diversificación de las fuentes de generación de energía.
Críticas a la gestión oficial y persecución laboral
El exparlamentario también cuestionó las políticas de nombramientos dentro del sector, señalando que se ha priorizado la lealtad política por encima de la preparación técnica y la experiencia profesional. De igual forma, denunció la persecución y detención de trabajadores del sector eléctrico bajo acusaciones de sabotaje, argumentando que estas medidas punitivas buscan desviar la atención del deterioro estructural y la falta de mantenimiento de las subestaciones y plantas generadoras del país.
Finalmente, Márquez hizo un llamado a reformar el marco legal vigente para establecer una regulación técnica independiente que sustituya el esquema actual. Aseguró que el país cuenta con el talento humano necesario para superar la crisis, pero que se requiere voluntad política, transparencia en el manejo de los recursos públicos y una rendición de cuentas efectiva para garantizar que la electricidad sea tratada como un derecho indispensable para el desarrollo y la dignidad humana.



