85.000 espectadores y varias generaciones albicelestes se citan en el Monumental para despedir a Lionel Messi

El fútbol mundial se prepara para uno de los capítulos más emotivos de su historia contemporánea. Lionel Messi, considerado por millones como el mejor futbolista de todos los tiempos, se despedirá definitivamente de la selección de Argentina este martes en un partido amistoso frente a Benín.
El escenario no podría ser más imponente: el Estadio Monumental de Buenos Aires, el recinto con mayor capacidad de Sudamérica, albergará a 85.000 espectadores que rendirán tributo al legendario número diez en una noche que marcará el fin de una era dorada y el inicio de una profunda transición generacional.
El cierre de un ciclo legendario tras dos décadas de gloria
A sus 39 años, y tras más de dos décadas vistiendo la camiseta celeste y blanca, Messi entregará la banda de capitán que portó con orgullo por primera vez en el Mundial de Sudáfrica 2010. El astro rosarino cierra su ciclo internacional apenas dos meses y medio después de caer en la final de la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 ante España. Con un balance histórico inigualable que incluye un título mundial en Qatar 2022, dos Copas América, una Finalissima y récords absolutos de 207 partidos jugados, 125 goles y 68 asistencias, el capitán decidió dar un paso al costado. «Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar», había adelantado el jugador al anunciar su retiro en agosto.
Reencuentro con los héroes de Lusail y el traspaso de mando
El encuentro ante el combinado africano de Benín, ubicado en el puesto 93 del ranking FIFA, servirá como el marco perfecto para un homenaje colectivo. En el césped y las gradas del Monumental se reencontrarán figuras clave de la gesta de Qatar 2022, como Ángel Di María, ya retirado de la selección, y el defensor Nicolás Otamendi, de 38 años, quien también jugará su último partido internacional. La cita simboliza un puente generacional sin precedentes: jóvenes promesas de la nueva camada como Franco Mastantuono y Leonel Flores, quienes ni siquiera habían nacido cuando Messi debutó con la selección mayor en 2005, atestiguarán la entrega de la capitanía al aguerrido defensor Cristian «Cuti» Romero, secundado en la línea de sucesión por Emiliano «Dibu» Martínez y Lautaro Martínez.
Incertidumbre en el cuerpo técnico y el futuro de la Albiceleste
La despedida de Messi coincide con un momento de redefinición estratégica para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El seleccionador Lionel Scaloni, artífice táctico de la era más ganadora del siglo, se encuentra negociando su renovación contractual tras haber dejado su continuidad en el aire luego del subcampeonato mundial de 2026. «Entre todos intentaremos suplir lo que hacía Leo», afirmó el técnico, consciente del enorme desafío logístico y futbolístico que representa estructurar un equipo competitivo sin su máxima referencia en el campo de juego. El recambio ya ha comenzado a dar señales positivas, como la reciente goleada por 4-0 ante Bolivia con protagonismo de jóvenes figuras como Nico Paz y José Manuel «Flaco» López, demostrando que el talento argentino sigue vigente de cara al futuro.



