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Delcy Rodríguez entrega a EE.UU ingresos petroleros milmillonarios

En un extenso análisis sobre la crisis en Venezuela bajo el esquema de tutelaje de Donald Trump, Ignacio Montes de Oca, uno de los expertos más reconocidos en materia de conflictos y temas geopolíticos en el mundo, ofrece su mirada en relación con lo que ocurre en nuestra nación.

«El modelo de gobierno remoto de Donald Trump para Venezuela es un fracaso para los venezolanos. Volvió la represión en la calle y sigue la pobreza, la inflación y la ausencia de inversiones. La dictadura se sigue afianzando y el futuro se ve negro, pero no es por el petróleo”, precisa de entrada quien fuera uno de los investigadores más reputados de Jorge Lanata, en su programa televisivo.

Bajo su óptica, tras meses de relativa calma luego de la salida de Nicolás Maduro, las protestas volvieron a las calles de Caracas y otras ciudades, al referirse a lo sucedido el pasado 9 de abril en Caracas, donde miles de trabajadores, jubilados y estudiantes y marcharon hacia Miraflores exigiendo salarios dignos y pensiones justas, pero la policía bloqueó el paso con gases lacrimógenos y detenciones, lo que generó imágenes de represión que rápidamente se viralizaron.

«Hay motivos para tanto enojo. El salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares mensuales, equivalentes a menos de 30 centavos de dólar. La devaluación del bolívar superó el 50 % en el primer trimestre de 2026, y la inflación acumulada ya ronda el 70 % en los primeros tres meses del año.

El poder adquisitivo se derrumbó: una familia necesita cientos de salarios mínimos solo para cubrir la canasta básica”, argumenta.

En otros indicadores que dibujan la compleja realidad de los venezolanos destaca una inflación se disparó al 617% anual. “Todo obedece a un factor: faltan dólares. Esto es una anomalía porque Venezuela es un país petrolero y con el aumento del precio del barril por la crisis en Medio Oriente la dictadura debería estar recibiendo un tsunami de dólares”, resalta.

Matemáticas de una crisis

Montes de Oca recuerda que el barril estaba U$S 65 y ahora U$S 100, y que ese 35% de diferencia significan U$S 35 millones más por día con una producción de un millón de barriles diarios, equivalentes a 12.775 dólares extra por año, descontando el costo de producción por barril de U$S 18, que con extras quedan en U$S 45/60.

El experto detalla que ese 35% adicional es sobre lo que el Estado venezolano venía cobrando y que le permitía sostener gran parte del presupuesto anual de U$S 20.000 millones. “¿Por qué faltan dólares entonces?”, se pregunta. La respuesta está en el esquema que diseñó Trump para administrar a Venezuela.

En sus palabras, luego de capturar y extraer a Maduro, Trump ordenó que las ventas de petróleo venezolano se realizaran a través de Estados Unidos y fueran comercializadas por los traders Vitol y Transfigura.

Esas ganancias van directo a una cuenta del Tesoro a la que solo accede la Casa Blanca.En las cuentas de Montes de Oca, en el el primer trimestre de 2026 Venezuela exportó 3 millones de barriles de petróleo. “Los dos primeros meses a U$S 65 y en marzo a U$S 100. Son cifras simplificadas y consideran el fin del descuento de US$ 15/20 que hacia China por barril para pagar la deuda de U$S 60.000 millones”, recuerda.

Para el comunicador luego hay que contar el “presente” que le hizo Delcy a Trump de un millón de barriles en enero y que provenía de los stocks acumulados. “No la vamos a complicar mucho. Entre ese regalo y los tres millones de producción hay cerca de U$S 3.300 millones de dividendos a repartir”, precisa.

De acuerdo con sus cuentas, con el barril a 65 dólares, Venezuela generaba 1.950 millones mensuales considerando ventas, impuestos sobre la producción, royalties, aportes a la ciencia, el deporte, la lucha contra las drogas o un tributo extraordinario si el precio del barril tenía un aumento abrupto.

En ese escenario PDVSA manejaba monopólicamente la producción y se aseguraba que el Estado cobrara la parte mayoritaria del negocio, pero –explica- que esto se acabó con la nueva Ley de Hidrocarburos que los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez se apuraron para aprobar por pedido de la Casa Blanca.

“El tributo pasó al 30% o menos, porque se comenzaron a aplicar estímulos a las inversiones que rebajan ese tributo hasta el 15%. Y ya no es necesario que PDVSA sea socio por lo que hay una segunda fuente de desfinanciamiento del estado venezolano y un traslado a los EEUU.

Eso significa que en enero y febrero Trump se quedó con casi 4.000 millones de dólares limpios, porque el crudo que se vendió en esos meses quedó bajo control estadounidense. Esto sin contar las utilidades que le dejaron las ventas de ese millón de barriles enviados por Delcy”, señala.

Versión Final

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