El FMI habilita a Venezuela acceso a $4.900 millones en activos de reserva

Las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial concluyeron con el anuncio de la normalización de las relaciones con Venezuela y la flexibilización de sanciones al Banco Central del país, lo que abre la posibilidad de reintegrar a Caracas al sistema financiero internacional tras años de restricciones.
De acuerdo con el FMI, Venezuela podrá nuevamente acceder a sus Derechos Especiales de Giro (DEG), activos de reserva internacionales que pueden intercambiarse por monedas con otros países miembros o utilizarse en operaciones financieras.
El monto asociado a la posición venezolana en el organismo asciende a aproximadamente 4.900 millones de dólares.
El país sudamericano forma parte del FMI desde 1946, pero sus relaciones con el organismo quedaron suspendidas en 2019, cuando el Fondo detuvo los contactos debido a cuestiones de reconocimiento del gobierno, en medio de sanciones internacionales que limitaron su acceso a financiamiento externo.
En ese período, Venezuela incrementó su dependencia de financiamiento alternativo, principalmente de países como China y Rusia, mientras enfrentaba restricciones en los mercados financieros globales.
El reciente giro ocurre en un contexto de acercamiento diplomático con Estados Unidos, que ha incluido flexibilización de sanciones al sistema financiero venezolano y al Banco Central, además de nuevas conversaciones con organismos multilaterales.
Delcy Rodríguez, afirmó que el país no contempla por el momento un programa de endeudamiento con el FMI, aunque calificó el restablecimiento de relaciones como un avance importante para la economía nacional.
Por su parte, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, señaló que el organismo actuará con rapidez para evaluar posibles mecanismos de apoyo financiero futuro, siempre que exista un acuerdo técnico y reformas económicas sostenibles.
El FMI también confirmó que mantiene un equipo asignado a Venezuela y que se han sostenido contactos técnicos con autoridades económicas del país, incluyendo el Banco Central y el Ministerio de Finanzas.
Desde el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el secretario Scott Bessent celebró la reanudación del diálogo, calificándola como un paso clave para la estabilización económica de Venezuela.
Analistas estiman que el país mantiene una deuda superior a 60.000 millones de dólares en bonos y obligaciones en mora, principalmente vinculadas a la petrolera estatal PDVSA, lo que deja pendiente un complejo proceso de reestructuración.
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