Informe revela: «Rusia capacitó a influencers y periodistas venezolanos para desinformar en Latinoamérica»

Un informe presentado en Estados Unidos por la organización Digital News Association (DNA) reveló que Rusia ha entrenado a más de 1.000 creadores de contenido, periodistas e influencers con el objetivo de difundir desinformación en al menos ocho países de América Latina: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, México, Nicaragua y Venezuela.
De acuerdo con la investigación, estos comunicadores fueron capacitados a través del canal RT en Español y forman parte de una red más amplia que incluye a cerca de 200 creadores hispanohablantes que operan desde Moscú.
Así lo indicó el periodista de investigación Jeffrey Scott Shapiro, quien coordina la Alerta de Propaganda Rusa de la DNA, según recoge 20minutos.es.
El informe también señala que las plataformas vinculadas a RT en Español y Sputnik Mundo concentran una amplia audiencia en redes sociales, con más de 18 millones de seguidores en Facebook y más de seis millones en YouTube.
A esto se suma la existencia de al menos 16 sitios web que, según los investigadores, buscan aparentar ser medios informativos legítimos para difundir contenidos alineados con intereses del Kremlin.
La investigación se apoyó en herramientas de inteligencia artificial que permitieron rastrear contenidos en español con elementos asociados al aparato mediático financiado por el Estado ruso. Los hallazgos fueron presentados en el Museo de la Diáspora Cubana, en Miami.
Shapiro, quien ha trabajado con la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales, advirtió sobre la magnitud de los recursos destinados por Rusia a estas operaciones.
“Los esfuerzos que ha hecho Rusia en términos de su aparato mediático patrocinado por el Estado son extraordinarios y están gastando mucho más que nosotros”, afirmó.Por su parte, Gelet Martínez, fundadora de ADN Cuba y ADN América, explicó que entre las estrategias utilizadas destacan el “lavado de narrativas” sobre conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania, y la explotación de discursos antiimperialistas y anticoloniales en la región.
Según indicó, estas campañas se adaptan al contexto político de cada país para fomentar divisiones sociales.
El estudio identificó cinco tácticas recurrentes: manipulación emocional de la información, selección sesgada de hechos, difusión de teorías conspirativas, establecimiento de falsas equivalencias y amplificación de posturas extremas.
“Básicamente son tres objetivos: polarizar, generar desconfianza en nuestras instituciones y fragmentar nuestras sociedades. Hoy en día, con el auge de Internet, esto cada vez es más fácil”, advirtió Martínez.
Los investigadores también alertaron que estos contenidos han aprovechado temas coyunturales en Estados Unidos, como políticas arancelarias, protestas relacionadas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y tensiones internacionales, para reforzar narrativas contrarias a Washington.
El informe sostiene que estas acciones se han intensificado en medio de la presión de Estados Unidos sobre aliados de Rusia en la región, como Cuba, Nicaragua y Venezuela.
En ese contexto, se destacó la reciente llegada de un buque ruso con 740.000 barriles de crudo a Cuba, pese a las restricciones energéticas impuestas por la Casa Blanca.
El secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana, Orlando Gutiérrez, consideró que estas operaciones responden a prioridades estratégicas de Moscú.
“Tenemos toda la razón del mundo en preocuparnos sobre estas conversaciones porque Rusia sabe cuál es su prioridad; su prioridad es defender al régimen castrista”, afirmó.
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