Hurto en subestación 5-M deja sin electricidad a más de 10 campos petroleros en Lagunillas

Un grave incidente de seguridad industrial y vulneración de infraestructura crítica ha dejado sin suministro eléctrico a más de diez campos petroleros y diversas urbanizaciones residenciales en el municipio Lagunillas, ubicado en el estado Zulia. El apagón generalizado se originó tras un asalto y hurto de componentes esenciales dentro de la subestación eléctrica 5-M de Petróleos de Venezuela (PDVSA), una instalación clave para el bombeo y la operatividad de los pozos de crudo en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo.
Detalles del hurto y afectación operativa
De acuerdo con reportes extraoficiales y fuentes vinculadas a la estatal petrolera, el incidente se produjo en la subestación 5-M, situada estratégicamente detrás de la Iglesia Santa Rosa de Lima, en la parroquia Venezuela. Los perpetradores lograron sustraer las barras de cobre de la alimentación principal que se encuentran directamente conectadas a los transformadores de potencia de la planta. Este tipo de material, altamente cotizado en el mercado informal de metales, es indispensable para la conducción de alta tensión, por lo que su remoción inhabilitó de inmediato el flujo de energía hacia los yacimientos y las comunidades aledañas.
La interrupción del servicio no solo paralizó temporalmente la actividad en los pozos petroleros de la zona, sino que también afectó la calidad de vida de cientos de familias residentes en los campos habitacionales de la región. Ante la emergencia, funcionarios y técnicos de la empresa mixta Petrozamora se desplegaron de inmediato en el área afectada con el objetivo de estabilizar el sistema eléctrico, reemplazar las piezas robadas y normalizar de forma progresiva el suministro tanto en las áreas operativas como en los sectores residenciales.
Incidentes paralelos y despliegue de emergencia
La crisis eléctrica en el municipio Lagunillas coincidió temporalmente con otras emergencias en la Costa Oriental del Lago. Vecinos de la zona reportaron un incendio de gran magnitud en un canal de drenaje que contenía residuos de hidrocarburos y vegetación, ubicado en las inmediaciones de la subestación eléctrica «C» de PDVSA, en la carretera «U» con avenida Intercomunal. El siniestro requirió la intervención urgente de los cuerpos de bomberos de Lagunillas y de Tía Juana para sofocar las llamas y evitar que el fuego alcanzara la infraestructura de distribución eléctrica.
Mientras los equipos de emergencia contenían el fuego y los técnicos de Petrozamora trabajaban en la subestación 5-M, cuadrillas de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) se mantuvieron activas en otros puntos del estado Zulia para solventar averías secundarias causadas por las recientes precipitaciones. Las autoridades civiles y militares de la región han iniciado las investigaciones pertinentes para identificar a los responsables del hurto de material estratégico y determinar si existe conexión entre los distintos eventos registrados en las instalaciones energéticas.
Repercusiones económicas y seguridad de infraestructura
El hurto de cableado y componentes de cobre en subestaciones eléctricas sigue representando uno de los mayores desafíos para la continuidad operativa de la industria petrolera venezolana. La paralización de pozos, aunque sea por lapsos de pocas horas, genera pérdidas económicas considerables debido a la interrupción en los flujos de extracción y refinación de crudo. Analistas del sector señalan la urgencia de reforzar los protocolos de vigilancia y seguridad física en las subestaciones periféricas para blindar la infraestructura energética frente al vandalismo y garantizar la estabilidad del servicio eléctrico en las comunidades del Zulia.



