Venezuela enfrenta enésima oportunidad para reflotar la economía: “No hay excusas”

El reacondicionamiento por fases del sistema económico venezolano, en el marco del tutelaje de Donald Trump, genera expectativas positivas entre los expertos en finanzas del país, quienes coinciden sobre la enorme oportunidad para la normalización financiera de Venezuela tras años de aislamiento y movimientos opacos.
9“Ahora a la siguiente etapa, a dar resultados, porque no hay excusas…”, expresaba Asdrúbal Oliveros, economista, tras la oficialización de la flexibilización de las sanciones al Banco Central de Venezuela y el retorno a las multilaterales, con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, como banderas.
Oliveros justifica porqué desde Washington afirman que terminó la fase de estabilización impulsada por Marcos Rubio, secretario de Estado. “Se flexibilizaron las sanciones al petróleo, minería, BCV y banca pública, se controla el flujo y se redujo opacidad en manejo de ingresos (flota fantasma), se aprobaron leyes clave y el FMI-BM entran al ruedo”, resalta.

¿Cambio cosmético?
Analistas, sin embargo, dejan clara la importancia de contar con un Banco Central de Venezuela realmente independiente, además de una reconfiguración del Ministerio de Finanzas y la consolidación de un equipo que entienda la necesidad del desmontaje del aparato ideológico y mecanismos que tanto daño le hacen a la economía, más allá del discurso poco creíble que responsabiliza de la hecatombe al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Bajo este esquema, la figura de Luis Pérez González, quien relevó a Laura Guerra Angulo, en la presidencia del organismo, resulta fundamental.
La hermana de Adriana Guerra Angulo, primera esposa de Nicolás Maduro y tía de Nicolás Maduro Guerra, “Nicolasito”, hijo de Maduro y hoy diputado en la AN, habría renunciado para relanzar la institución financiera en la línea que exige la Casa Blanca, principalmente enfocada al rescate económico y no al respeto de las libertades democráticas.
Pérez González ya era parte del BCV. El mismo día que Maduro nombró presidenta del Banco a Guerra Angulo, a él lo designó como uno de los directores de la institución. Antes de ocupar esa posición, fue viceministro de Seguimiento y Control del Desarrollo Ecominero, un área dependiente del Ministerio de Desarrollo Ecológico.
Maduro lo ubicó en ese cargo con un decreto publicado el 27 de junio de 2024.La periodista Blanca Vera Asaf, directora del sitio web Bitácora Económica, matizó para CNN en Español, los posibles efectos de este relevo. En X, la comunicadora resaltó que no era previsible que el nombramiento de Pérez González significara cambios en la operación del BCV y que su designación “pareciera más bien una continuidad”.
La importancia de la ejecución interna
Para Alejandro Grisanti, director y socio fundador de Ecoanalítica, consultora económica y empresarial, si bien se abre la puerta a una normalización financiera tras años de aislamiento, hay pasos importantes que deben ejecutarse desde Miraflores.
«Los beneficios potenciales son enormes: acceso a financiamiento, reconstrucción de data económica, ancla de credibilidad y eventualmente un programa de estabilización. Pero el reto ahora cambia de fase”, añade el PhD en Economía.
Del lado del gobierno, afirma, resulta imprescindible nombrar un equipo económico a la altura del momento: con credibilidad, capacidad técnica y buena comunicación con el mercado.
«Un equipo que tenga objetivos claros y consistentes: el desmantelamiento del control de cambio, la libre convertibilidad del bolívar, el desmontaje de distorsiones como la Ley de Precios y la independencia del BCV. Las condiciones externas se están alineando… pero sin ejecución interna, la oportunidad se pierde”, advierte Grisanti.
Weekend brief
Asdrúbal Oliveros, Jesús Palacio Chacín, también economista y profesor del IESA y Alejandro Guzmán Woodroffe, abogado y experto en negocios, elaboraron un papel de trabajo denominado Weekend brief: ¿Qué cambia con la flexibilización al BCV y la nueva relación con FMI y Banco Mundial? Allí resaltan los cambios más importantes en el sistema financiero venezolano bajo ese lente.
«No es un ajuste marginal. Es un cambio con implicaciones estructurales sobre cómo opera la economía”, precisan. Y en ese marco, explican porque deberían estar por encima de otros temas coyunturales debido a su incidencia en las perspectivas económicas y las previsiones para los negocios de temas claves como brecha cambiaria, consumo y crecimiento. “Lo que está en juego no es solo acceso a divisas, sino la arquitectura del sistema financiero y la calidad del mercado cambiario”, justifican.
El primer elemento en la mesa de análisis, según Oliveros, Palacios y Guzmán, es conceptual. Y resulta clave entender qué significa una “licencia” en este contexto. Los expertos consideran que, más allá del marco formal, su impacto real está en la operatividad.
Creen que la flexibilización -que no es igual a eliminación de sanciones- abre espacio para un mercado más fluido, más profundo y con mayor capacidad de intermediación.“En la práctica, esto se traduce en algo concreto: más bancos participando activamente en la asignación de divisas. No solo en términos de volumen, sino en mecanismos, subastas, transacciones electrónicas y operaciones para clientes tanto jurídicos como naturales,.
Además, se amplían las posibilidades de conexión con el exterior, facilitando pagos internacionales y reduciendo fricciones operativas”, argumentan.
Este escenario, añaden, a su vez, profundiza el mercado cambiario y promueve más actores, más transacciones y, potencialmente, mejor formación de precios, en especial una tasa de cambio que sea reflejo de la realidad de mercado y que acabe con la brecha cambiaria.No todo está resuelto
Según la percepción de los consultores empresariales, si bien los avances resultan significativos, no todo está resuelto y marcan con letras rojas un matiz clave: sin disciplina fiscal, el efecto es transitorio.
«La liquidez puede mejorar, pero la estabilidad no se sostiene sin coherencia macroeconómica. Para ello, los anuncios sobre el reinicio de relaciones con el FMI y el Banco Mundial son el mejor mecanismo para retomar la confianza en los mercados y lograr más consistencia en el manejo económico, aunque sigue siendo necesario trabajar en cambios institucionales a lo interno del BCV y el ministerio de Finanzas”, detallan.
Suman a su línea de análisis un elemento crítico: el régimen de subastas. Consideran que la forma en que se fija el tipo de cambio sigue siendo central. “Si la formación de precios no refleja condiciones reales de mercado, cualquier avance en profundidad pierde efectividad”, puntualizan.
Finalmente, Oliveros, Palacios y Guzmán afirman que hay un tema estructural que no puede ignorarse: la concentración en la banca pública. Esto porque históricamente, cerca del 40% de las liquidaciones han pasado por este segmento, y dentro de él, el Banco de Venezuela ha tenido un peso muy relevante, dándole un gran poder de mercado.
“Lo ideal en los sistemas cambiarios con flotaciones libres en un sistema altamente desconcentrado con actores atomizados sin tanta incidencia en el marcaje de la tasa de cambio”, complementan
Para los expertos en finanzas la flexibilización y el retorno a los multilaterales no son solo un ajuste operativo. Califican los movimientos en el tablero como un punto de inflexión, pues redefine cómo se asignan las divisas, reconfigura el rol de la banca y mejora la capacidad de Venezuela de integrarse financieramente con el mundo.
Además, el anuncio del FMI y del Banco Mundial también motiva las expectativas de inversionistas. Ahora, el efecto de estos cambios no será automático: dependerá de quién esté preparado. Para las empresas, esto no es un evento macro. Es una señal estratégica. Quienes entiendan que el sistema financiero vuelve a ser un actor central, y actúen en consecuencia, van a capturar valor. Quienes no, simplemente verán cómo el mercado cambia sin ellos”, advierten.
Versión Final



